martes, 6 de febrero de 2018

Conclusiones



Después de hacer una pequeña investigación sobre eTwinning, hablar con verdaderos etwinners alumnos y una embajadora eTwinning en la provincia de Lugo sobre su experiencia con el programa diríamos que eTwinning abre las puertas al "mundo".





Podríamos definir eTwinning como el más "seguro" escenario colaborativo de aprendizaje para una sociedad en constante cambio, líquida, una sociedad Red, un programa que permite el cambio metodológico en las aulas. Alumnos y maestros de todo Europa conectados con fines comunes, trabajos colaborativos que permiten desarrollar habilidades sociales y lingüísticas, aunque cabe mencionar, como bien nos dice Susana Vázquez en su podcast que, el empleo de eTwinning para el aprendizaje exclusivo de lenguas extranjeras, es un mito. eTwinning es empleado para trabajos e investigaciones estadísticas (matemáticas), conocimiento de otras culturas (ciencias sociales), vegetación (ciencias experimentales), o por ejemplo gastronomía.

Con todo eso, debemos tener en cuenta ciertos aspectos como la difusión de los proyectos y la no existencia de redes sociales dentro del programa. Por un lado, la difusión de proyectos se realiza en blogs, publicaciones en páginas web y en redes sociales para que todo el mundo pueda conocer lo que se hace en eTwinning debido al acceso restringido a la plataforma.

Por otro lado, S. Vázquez nos cuenta que no hay cabida en este programa para redes sociales ya que la legislación no permite su uso hasta los 16 años. Al respecto Aparici y Osuna afirman “En estas comunidades virtuales, las redes sociales no son solo un nuevo modo de comunicarse sino que estamos hablando de nuevas formas de construcción compartida del conocimiento en el contexto de una nueva cultura de interrelaciones.” (p.122). A pesar de eso, S. Vázquez nos confirma de primera mano que tanto ella como su alumnado emplean Facebook para seguir en contacto. Un contacto más habitual y directo con otros etwinners con los que compartieron proyectos.  

¿Por qué deben tener miedo los menores a las redes sociales

¿Por qué evitamos las redes en programas educativos?






La justificación máxima siempre hace referencia a la ley, para nosotras no es suficiente.


 Todos sabemos que el uso de redes sociales en menores de 16 es habitual.“Las redes sociales, desde su creación hasta la actualidad han evolucionado en tal medida, de manera que hoy es habitual que personas de todas las edades lo utilicen frecuentemente como un medio más de comunicación, aunque es más popular entre la población más joven” (Aparici y Osuna, 2003, p106).
Este tema ha sido objeto de debate en los últimos años desde que el Reglamento de protección de datos de la UE (en vigor desde el 25/05/2016 y que se aplicará desde 25/05/2018) establece la edad de 16 años como la mínima para que un menor dé el consentimiento sobre el tratamiento de sus datos personales en los servicios de la sociedad de la información (incluyendo redes sociales). ¿Nuestro deber es cerrar los ojos a la realidad?


La elección de la edad, sin embargo, es decisión de cada Estado de la UE poniendo como límite mínimo la edad de 13 años.España decidirá por todas las familias españolas la edad mínima. 
En verdad, la cuestión no está en el límite de edad, sino en la omisión de las consecuencias. Como dicen Aparici y Osuna (2003) cuando hablan de las desventajas de las redes sociales afirman que "todo lo relativo al mantenimiento de la privacidad en Internet es una cuestión de elevada importancia. Los documentos, fotos, opiniones, etc que se suben a la Red son susceptibles de ser usados por terceras personas para un y finalidad muy distintos de aquellos con que fueron transmitidos por primera vez "(p.124). 
Hoy en día sigue siendo un tema tabú en el ámbito educativo, por eso es necesaria más formación e información para docentes, familias y alumnado.

































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